11 curiosidades que seguro no sabías sobre Julio Cortázar

Artículos

Por Luciana Martínez

¡Queremos tanto a Julio! Para muchos, Julio Cortázar no solo es un excelente escritor, sino también un entrañable personaje. A través de sus libros y entrevistas pudimos ir conociéndolo. Resalta, por sobre todo (y lo afirman quienes lo conocieron), su gran calidad humana. Muchos vemos a Julio como un escritor, pero también como una especie de amigo. Para que lo conozcas un poco más, hoy queremos contarte 11 cosas que seguramente no sabías del autor de Rayuela:

#1 Era fan de los dinosaurios

«Como bien sabes, es imposible definir qué nos pasa a los adictos a los dinosaurios: acabo de ver un ejemplar en una librería y no pude resistir la tentación de enviártelo».

…y también le gustaban las historias sobre el monstruo del lago Ness.

#2 Trabajó embalando libros

Cuando Julio llegó a París, uno de sus primeros trabajos fue armar paquetes de libros para una distribuidora. La tarea, dice en una entrevista, le ocupaba las manos, pero no la mente, y confiesa que varios de sus cuentos fueron ideados mientras embalaba libros.

#3 Era melómano

Puede que ya estuvieras enterado de esta curiosidad. A Julio le encantaba el jazz. Las referencias a este género abundan en su obra, especialmente en Rayuela. Pilar Peyrats condensó todas estas menciones en un disco-libro: Jazzuela. El jazz en Rayuela, la novela de Julio Cortázar. Puedes disfrutar de su música en varias listas de reproducción de Youtube:

Además, en su célebre cuento (o nouvelle) «El perseguidor», Julio le rinde homenaje a su ídolo, Charlie Parker, al que llamó Johnny en el cuento. Un dato interesante es que la alteración en la percepción del tiempo que experimenta el personaje en el metro en realidad le ocurrió a Cortázar, mientras viajaba en el metro de París.

#4 Le encantaban los vampiros

Sí, tal vez sorprenda un poco al principio, pero a Julio le encantaban las historias de vampiros. No es tan extraño si tenemos en consideración que escribió un cuento titulado «El hijo del vampiro» y una historieta (sí, Julio escribió un cómic) llamada Fantomas contra los vampiros multinacionales.

#5 Fue muy amigo de Alejandra Pizarnik

…y le decía «bichito» (cariñosamente). Parece que en un momento, cuando ambos vivían en París, Julio le dio el manuscrito de Rayuela para que lo mecanografiara. Cortázar empezó a percibir que ella lo evitaba y no respondía sus llamadas. Resulta que había perdido el manuscrito. Para alegría de todos, la historia tuvo un final feliz, ya que el manuscrito finalmente apareció (vaya uno a saber dónde).

#6 No estudió en la universidad

Julio nunca fue a la universidad a estudiar, aunque sí a dar clase, en 2 ocasiones. La primera vez fue profesor de literatura en la Universidad de Cuyo, Mendoza, entre 1944 y 1945. La segunda, ofreció un seminario en la Universidad de Berkeley, en 1980.

Sin embargo, tuvo una amplia formación: estudió en los Institutos Normales, en los que obtuvo el título de maestro y dio los exámenes para diplomarse como traductor público en 1948 (en esa época, las personas no asistían a un curso, sino que estudiaban por su cuenta y rendían el examen).

#7 Le gustaban las novelas rosa

Sí, como lo expresa Cristina Peri Rossi en su libro, a Julio le gustaban las novelitas de amor.

#8 Viajaba como un cronopio

En las transcripciones de sus clases en la Universidad de Berkeley (recopiladas en Clases de literatura, Alfaguara, 2015), Julio confiesa que, una vez más, le toca viajar como un cronopio:

«…les leí un texto que se llamaba “Los viajes de los cronopios”. Ese texto y la realidad son la misma cosa porque a mí me toca viajar una vez más como un cronopio: el barco que tengo que tomar para volver a Francia estaba ayer en Oakland; hoy no está, se fue anoche pero yo tengo que tomarlo porque las maletas de Carol y las mías están ya a bordo […] como en las películas de James Bond, de aquí tenemos que saltar a un auto que nos lleva al aeropuerto de Oakland donde tenemos que saltar a un avión que nos lleva a Los Ángeles donde un amigo nos espera con un auto para llevarnos al barco…».

#9 Fue traductor

Cortázar fue traductor público y trabajó muchos años para la Unesco. Sin embargo, se destaca su labor como traductor literario. Una de sus traducciones más aclamadas es la de los cuentos completos de Edgar Allan Poe. En una entrevista televisiva, confiesa: «es una de las cosas que con más gusto he hecho en esta vida».

Además, en la misma entrevista afirma que un traductor es como una tortuga, ya que lleva su casa a cuestas. Eso fue lo que le posibilitó vivir en Italia mientras traducía los cuentos de Poe, ya que allí el costo de vida era menor que en Francia.

#10 Era un aficionado del boxeo

Cortázar era un apasionado del boxeo y hasta llegó a relatar una pelea. Sin embargo, confiesa que se emocionó demasiado, por lo que hablaba muy rápido y no se le entendía nada. De más está decir que no lo volvieron a llamar.

#11 Podría haber muerto como consecuencia de una infección de VIH

Tal vez uno de los planteos más polémicos que Cristina Peri Rossi hace en su libro Julio Cortázar y Cris es el hecho de que ella piensa que la muerte del escritor podría haberse debido a una infección de VIH que no recibió tratamiento.

Peri Rossi interpreta que el virus habría ingresado al organismo de Julio por medio de una transfusión de sangre, que recibió a causa de una hemorragia estomacal 2 años antes del inicio de su enfermedad. Los médicos no pudieron definir un diagnóstico certero. Algo similar sucedió con su esposa, Carol Dunlop, quien falleció antes que Julio, a pesar de ser 32 años más joven.

¿Conocías estas curiosidades? ¿Cuál te sorprendió más?

Vía VIX

Deja tus comentarios:

Lost Password