Don Cuco y La Mariposa

Artículos Clasics FM

Por Rodrigo Izquierdo

Mercado sobre ruedas del sector 3.1416. Don Cuco ha cumplido ya 40 años con su changarro; las ventas no han hecho más que empeorar, todos venden esas galletas Soylent, 40 años de oler ese amarillo y rojo artificiales, 40 años de tener la sensación de haber comido cartón todos los días.

El Compadre, un oficial de policía le da un pitazo a Don Cuco: – “Van a sacar un nuevo Soylent, el amarillo y el rojo ya no sirven. Dicen que están hecho con algas de mar y van a ser color verde…”-

Don Cuco escucha con una expresión de vacío a El Compadre y le responde: -“La carne también se pone de color verde cuando está echada perder, ya no aguanto más esto Compadre, creo que ya he comido demasiado cartón en mi vida…”-

Don Cuco, había logrado conseguir durante su vida como comerciante la amistad y el aprecio de personajes de lo más interesantes, esa chica “La Mariposa”, escoltada por la seguridad del edificio en que vivía siempre encontraba una oportunidad para visitarle y platicar.

  • No sé quién va a ser el nuevo dueño del departamento, sabes, extraño al señor. Él siempre fue un hombre bueno conmigo, jamás me pegó, lo único que quería era un poco de compañía… Me pregunto qué va a pasar conmigo si el nuevo Señor quiere a alguien más joven

Don Cuco la mira a los ojos y le sonríe:

  • Mi niña bonita, tu preocúpate por siempre lucir bonita, ojos comos los tuyos no pueden encontrarse ni en el mercado negro. ¿Sabes por qué te llamo “La Mariposa”?… –
  • Para mí, tú eres la mariposa que revolotea y le da alegría a mis años de vejez, sí mi niña, aún te quedan años por delante y si sabes sacar provecho a tu belleza podrías dejar de ser sólo un mueble más en ese departamento… –

La Mariposa, conmovida por las palabras de Don Cuco lo abraza y le da un beso en la mejilla, ninguno de los inquilinos del edificio le había hablado con dulzura. Aún con lágrimas en sus ojos La Mariposa le entrega a Don Cuco un paquete:

  • Guárdelo para una ocasión especial, desde que murió el señor, hay en la casa demasiada comida para mi sola, creo que usted lo disfrutara…-
  • Gracias mariposa, quiero que te lleves esto –

Don Cuco saca de la bolsa de su camisa un pequeño sobre y lo pone en la mano de la joven: – “Quiero que conserves esto contigo, es un regalo que compre hace ya muchos años para una mujer con ojos tan bellos como los tuyos. Quédatelo y cada vez que te sientas sola o triste tómalo en tus manos y reza”-

La Mariposa pide permiso a Don Cuco para abrir el sobre y se sorprende al ver su contenido. Un rosario de cuentas de obsidiana unidas con un hilo de plata y con la imagen de una mujer grabada en el reverso  de cada esfera. Don Cuco se despide de La Mariposa… Ya ha resuelto todos sus asuntos pendientes.

Don Cuco camina por las calles solitarias, hace mucho tiempo que no veía las estrellas en el cielo. Al llegar a ese gran edificio blanco, una enfermera lo recibe con amabilidad… Don Cuco se acuesta sobre una cama, vestido solamente con una tela blanca y escucha al mariachi romper el silencio con “El Sinaloense” y “Cielo Rojo”. Los sedantes hacen efecto y la letra de la última estrofa le susurra al oído:

  • Me voy, me voy. No llores ángel mío que volveré mañana… –

El adiós de Don Cuco y el regalo que le entregó con cariño a La Mariposa, es una libre re edición de la cinta “Green Soylent” de 1973 protagonizada por Charlton Heston, Edward G. Robinson y Leigh Taylor-Young.

Ubicada en al ano 2022 (sólo nos separa media década) Green Soylent presenta un desalentador escenario de la vida moderna. Las plantas y los animales han quedado al borde de la extinción, la pandemia del siglo es el hambre. La excesiva población mundial se alimenta con peculiares manjares llamados Soylent en presentaciones amarillo y rojo.

Sin embargo, la demanda de alimento no hace más que incrementarse y los genios de la industria desarrollan un nuevo alimento: Soylent verde manufacturado con algas del fondo marino… O al menos es lo que se hace creer a la gente. El asesinato de uno de los desarrolladores del proyecto deja al descubierto una serie de informes en los que se expone que no existe suficiente materia prima para mantener un flujo constante en la producción de alimento.

Con esta sentencia de muerte, la industria decide llevar acabo una agresiva política de “reciclaje”… el ser humano representa una fuente siempre renovable de recursos y, resulta más práctico alimentar a un grupo de personas que a un par de gusanos en la tierra.

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