El Búho Sonriente: Fahrenheit 451

Artículos Clasics FM

Por Linette Cozaya

Hay sólo dos cosas con las que uno se puede acostar: una persona y un libro.”, esto lo dijo Ray Bradbury, y no podría estar más de acuerdo, sobre la primera opción pregúntenle a Mónica Martínez en la Manzana de Afrodita, sobre la segunda, ¡no pueden decirme que no! Dormir con un libro al lado, o despertar con él en la cara para apagar la luz y seguir con el sueño, no tiene precio. Amo dormir con el libro que esté leyendo, me hace sentir bien acompañada y tener dulces sueños.

Les diré la verdad sobre Fahrenheit 451: cuando leí el título pensé “¿qué? ¿y yo para qué leería esto? Me gustan las novelas románticas…” y ¿qué creen? Ya sé, predecible, sí, amé el libro. Y no, no es novela romántica, es una novela de ficción, pura y fresca ficción. Totalmente futurista, la visión de Bradbury, nos lleva a descubrir un futuro muy gris y deprimente, al menos para mí, y es que la profesión de los bomberos en el futuro de nuestro autor, no es como la conocemos hoy, oh no, ellos se dedican a ¡quemar libros! Bestial, ¿no creen? Pero dice Bradbury que “Hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos.”, y eso es justo lo que no quiero que hagan, así que les contaré más sobre este tesoro.

“Hay sólo dos cosas con las que uno se puede acostar: una persona y un libro.” – Ray Bradbury

Nuestro personaje principal se llama Montang, se dedica a quemar libros, es decir, es bombero. Montang vive en un país donde leer está prohibido. ¿Por qué? Porque leer obliga a pensar y pensar impide la felicidad, y ser feliz es obligatorio en aquel país… ¡Qué bueno que nosotros sí leemos! Así no nos dejamos llevar por el pan y el circo… Pero la gente del país de Montang sí, y en serio viven como zombies en un mundo monótono y aburrido. Lo divertido de la historia no se los voy a contar, sólo diré que le pone a uno la piel chinita desde el principio al final.

Tuve que leerlo en la preparatoria, de nuevo, me imagino que si no lo hubiera puesto en el programa, jamás lo hubiera ni volteado a ver. Está escrito en tercera persona, descriptivo y con muchos diálogos, no tantos como un drama, pero sí los suficientes como para entablar la conversación en la mente, dando tono y color a la voz de los personajes. Es relativamente corto, si uno tiene tiempo, se acaba en un día, como no creo que muchos lo tengamos en esta sociedad acelerada en la que vivimos, quizá una semana es más que suficiente.

"Muy pocos quieren ser rebeldes ahora."

“Muy pocos quieren ser rebeldes ahora.”

Esta utopía, fue publicada en 1943, su título hace referencia a la temperature a la que el papel de los libros se inflama y arde. También pueden encontrar la novella hecha película, una película que salió en 1966, dirigida por Francois Truffaut, naturalmente, el libro es mil veces mejor. Su autor era estadounidense, nació en 1920 y murió recientemente, el 5 de junio de 2012 en Los Ángeles California. Se dedicaba a escribir terror, fantasia y ciencia ficción. Sus obras más famosas son las Crónicas Marcianas y Fahrenheit 451. Llena de energía y aventura, la obra de Ray Bradbury nos hará recordarlo como el niño feliz y creativo que era por dentro, descansa en paz Bradbury, gracias por un legado tan completo.

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