¿Cómo afecta la tecnología a la vida de pareja?

Artículos Así son los valores Clasics FM

Por Josefina Morales Zaragoza

Tecnología VS Relación sana de pareja

Si bien es cierto que las nuevas tecnologías colaboran a una mayor comunicación, también es cierto que las relaciones entre los seres humanos son menos personalizadas y se pierde información extremadamente importante por falta de contacto directo: las risas, las miradas, los tonos de voz de acuerdo a lo que se dice, nunca será igual a lo que se escribe y en ocasiones se mal interpreta de acuerdo a la prisa, estado de ánimo u otras causas de uno de los participantes.

Un mensaje de texto se puede interpretar como un reclamo, cuando el contexto de la comunicación no es verbal. Pero por otro lado, también es cierto que el uso de tecnologías facilita a los seres humanos introvertidos el acceso a contactarse con otros. Se ha estudiado que incluso seres humanos que podían comunicarse bien, ahora rebasar las barreras a través de mensajes de texto, emails o chat, en donde conversan de temas de los que no conversarían de manera directa, frente a frente.

Todo va bien mientras se están comunicando, pero ¿qué sucede cuanto la tecnología se transforma en un problema? Podemos ya hablar de problemas incluso emocionales graves que llegan a causar ansiedad, celotipia, inseguridad, frustración, coraje y otras emociones negativas.

Es aquí en donde los problemas comienzan; cuando uno o los dos, estando en el mismo lugar están masajeándose con otras personas, jugando o contestando mails. En estos casos la tecnología es utilizada como excusa para escudarse en una relación que está fallando o la adicción a la tecnología nos va a llevar a que nuestra relación falle.

La tecnología se ha convertido en una forma de regular la ansiedad, pero si no se maneja eficazmente, podemos pasar tiempos muy prolongados utilizando juegos, Internet o mensajes de texto, aislándonos de esta manera, de nuestro entorno inmediato; la pareja, la familia, los amigos, el trabajo en donde además es visto ahora como terrible distractor, mientras para unas actividades hace muy eficiente el trabajo, para otras actividades nos hace improductivos.

En la inseguridad y falta de confianza de muchas mujeres y hombres, piden a sus parejas que no abran una cuenta de Facebook y que no tengan en sus celulares whats app u otras aplicaciones de comunicación en chat. Cuando esto no es posible, el tiempo que se dedica a las tecnologías suele ser un gran problema.

Estar activo o activa en redes sociales, suele ser un tema de molestia y discusión entre parejas, desde un punto de vista porque están o creen que están al pendiente de amigas y amigos en la red, viendo que publican y contestando, a veces pueden evitar contestar o dar un like, pero no pueden sustraerse a leer y estar al pendiente de sus contactos, y esto a su pareja le ocasiona graves problemas en su percepción negativa de su comunicación.

Algunos, incluso, abren una cuenta en Facebook pero con un sobrenombre y con perfil falso. Además esta red social hace reaparecer a personas del pasado, que estaban ya fuera de la vida actual, esos reencuentros suelen causar muchos desencuentros en la relación de pareja.

Los reclamos van desde el tiempo que pasan viendo el celular o en la computadora, los juegos, compartiendo lo que pasa en las redes sociales, las famosas selfies o autoretratos en todo lugar y los mensajes de que hacemos y en donde estamos. . . el celular acompaña a todos los lugares en donde estamos, incluido el baño.

Los estados de privacidad de face book una de las redes más populares, ha tenido que enfrentar a los reclamos y quejas de muchos seres humanos que sienten que su privacidad, intimidad y vida de pareja ha sido vulnerada ante la adicción a la tecnología.

En muchos casos la tecnología ayuda y mucho a ser productivo, estar comunicado, informado, pero cuando la tecnología deja de ser una elección racional, y pasa a ser una adicción, empiezan los problemas en casa, y lo que es peor está por ingresar a la intimidad de tu vida en pareja.

Desde hace 10 años la crisis individual y de pareja, ha aumentado y además se han visto fortalecida con un conflicto más, además del manejo del dinero y de los hijos, es la tecnología que ocupa un peligroso tercer lugar.

Actualmente el mensaje de texto, el correo electrónico o el chat se convirtieron en formas rápidas de contacto, pero también demandan formas rápidas de respuesta, lo que produce un incremento de la ansiedad en la expectativa de recibir respuesta. Hay personas, que tienen tanta ansiedad que revisan sus teléfonos en forma obsesiva a la espera de algún mensaje de cualquier tipo y este chequeo es tan disfuncional que sucede aún sin haber recibido sonido alguno de ingreso de algún texto.

Es así como se envían o leen mensajes mientras manejamos o estamos reunidos con otros, o dentro del cine. Esta necesidad de inmediatez con pérdida del contexto es un síntoma de ansiedad.

El reclamo frecuente de los seres humanos que ya viven en adicción a la tecnología, es que sus mensajes no son respondidos a la brevedad. Definitivamente fuera de contexto, debemos ser lo suficientemente maduros para saber que muchos seres aún no se pierden en la tecnología de manera que dan tiempo para otras importantes ocupaciones.

Tan escandaloso es este tema en cuanto a su impacto negativo ante la falta de responsabilidad y madurez en su uso que las peleas que surgen en las parejas, son por el uso o mal uso de las tecnologías, como lo menciona la revista CyberPsychology behavior Journal que reveló que Whatsapp y Facebook provocaron 28 millones de rupturas de parejas en el mundo.

Un ejemplo de la discordia sería, el “síndrome del doble check”, es decir el doble el visto bueno que aparece cuando se envía el mensaje de Whatsapp y éste es recibido. Ese doble check no quiere decir que el receptor lo haya leído, si no que el mensaje ha sido enviado y recibido. Esto genera gran ansiedad en el emisor, que está esperando una respuesta.

A esa información se agrega el dato de la hora a la que se han conectado por última vez el contacto y el “estado” del mismo donde puede leerse, por ejemplo, que está “en línea” o “disponible”, lo cual quiere decir que tiene la aplicación abierta pero no, necesariamente, que está utilizándola o leyendo los mensajes.

El estar al pendiente del celular y los mensajes aunque nadie llame ni escriba, es un síntoma de que algo está pasando. La dependencia al teléfono móvil tiene nombre propio, nomofobia, y es capaz de arruinar y entorpecer las relaciones personales

Si sientes que el celular es un elemento de vital importancia en tu vida, sientes ansiedad o angustia si nadie te mensajeo o llama, checas cada momento si hay envió de mensajes, llamadas perdidas, te la pasas viendo el face book, u otras redes para ver que publican otros y en ello se van horas, y no puedes dejarlo para asistir a actividades sociales, reuniones de trabajo, de pareja y otras, entonces eres nomofobico.

Si algo como esta te está sucediendo, debes iniciar una estrategia de autocontrol para que no uses de manera indiscriminada la tecnología, no seas dependiente de ella y no arruines hermosos momentos de felicidad.

Claro que puedes regular el uso de la tecnología, sobre todo si el problema es con tu pareja, la comunicación es lo más importante. Dile lo que está pasando y la angustia que te está generando. Creen juntos reglas estrictas de uso, para que éste no destruya buenos momentos; comidas, paseos, días familiares, cine, iglesia, reuniones.

No ignores a otros seres humanos por estar al pendiente de tu celular, así como ir a actividades que merecen respeto no solo en vibrador, sino apagado, hay momentos que no se repetirán y no necesitas un aparato último en tecnología que tu administras en tiempo, robándote esos valiosos momentos.

Ten presente que las interrupciones producidas por tu celular pueden lastimar tu relación amorosa y afectiva con otros seres humanos importantes para ti.

La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original. – Albert Einstein

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